¿Porqué invertir en España?

El término inglés crowdfunding o micromecenazgo, es una modalidad alternativa de inversión en proyectos, por medio de aportaciones económicas individuales. Para las empresas y emprendedoras es una vía de obtener financiación, sin dependencia de los bancos, y permite además conectar con una comunidad de personas interesados en su proyecto. 

Todas las personas pueden participar del crowdfunding, en la mayoría de casos, la inversión mínima requerida es muy pequeña. Con respecto a la contrapartida esperada por esta inversión, podemos encontrar la siguiente tipología: 

Basados en donaciones: Quienes hacen aportaciones monetarias no esperan beneficios de la transacción. 

Basados en recompensas: Quienes hacen aportaciones monetarias esperan una recompensa o premio a cambio de su contribución. 

Basados en participaciones o acciones: Se invierte en una empresa y se recibe acciones o participaciones de la misma. Se espera recibir una parte de los beneficios de la empresa, o la posterior recompra de las participaciones a un precio superior. Se conoce también con el término de ‘equity crowdfunding’. Dentro de esta tipología, encontramos también el Crowdfunding inmobiliario. 

Basados en préstamos: Se financia a la empresa a través de un préstamo, y se espera recibir las cuotas con la devolución del capital invertido más los intereses generados, en el plazo de tiempo acordado ; normalmente oscila entre 12 y 36 meses. Se conoce también con el término ‘Crowdlending’. 

En nuestra Web, nos centramos en las modalidades financieras del crowdfunding, es decir, las que se basan en préstamos, y las que se basan en participaciones o acciones. 

Los emprendedores o empresas que necesitan inversión, se conocen como ‘Promotores’. Los promotores publican sus demandas de inversión, en las ‘Plataformas de Financiación Participativa (PFP)’. Los inversores interesados, acuden a estas PFP para conocer las ofertas y realizar su inversión. 

En cualquier oferta, encontraremos información principal, como el nombre de la empresa, el importe solicitado, la inversión mínima, el plazo para su recolección, el tipo de interés o capital ofrecido e información ampliada sobre la empresa y la necesidad de la solicitud de inversión. 

Las modalidades de crowdfunding financiero, están reguladas, por medio de la Ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial (titulo V). Las PFP, que como hemos comentado, funcionan a modo de mercado, como punto de encuentro entre promotores e inversores, requieren de una autorización de la Comisión Nacional de Mercado y Valores (CNMV) para poder operar. 

Entre otros muchos aspectos, la Ley 5/2015 distingue dos tipos de inversores: inversores acreditados (con experiencia demostrable en productos de inversión), e inversores no acreditados (a los que se limita el importe máximo que pueden invertir en 3.000€ por proyecto, sin superar los 10.000€ anuales). 

El crowdfunding es un método alternativo de inversión, con cada vez más interés en España. El número de plataformas, promotores e inversores, está creciendo de forma exponencial. 

En la modalidad de préstamo, podemos encontrar proyectos ‘garantizados’, esto es, que aseguran el retorno del capital invertido, sea cual sea la evolución de la empresa donde se ha realizado la inversión. En estos casos, hay una tercera parte, que actúa como avalista para garantizar la operación de préstamo. 

En la modalidad de participaciones, en la mayoría de casos, existe la posibilidad de obtener incentivos fiscales en la declaración de IRPF, por inversión en empresas de reciente creación. Además, según la comunidad de residencia, este incentivo fiscal puede ser aún mayor.