Preguntas Frecuentes

Somos el primer Agregador de ofertas de proyectos de financiación participativa. Podrás ver en una sola Web, y de forma muy sencilla los distintos proyectos disponibles. Te ofrecemos funciones de búsqueda para ayudarte a localizar los proyectos que puedan interesarte. Dispones también de análisis, valoraciones de otros inversores y opiniones sociales que pueden ayudarte en tu proceso de selección. Dispondrás también de un área personal, donde encontrarás sugerencias de proyectos, y herramientas para la selección y valoración de tu cartera de proyectos.

Es la solicitud de inversión por parte de un promotor, que se instrumenta mediante un contrato de préstamo. El inversor aporta un capital y se convierte en prestamista de la empresa. El retorno de la inversión consistirá en la devolución del capital, más los intereses pactados, a lo largo de una serie de cuotas, en el plazo acordado.

Es la solicitud de inversión por parte de un promotor, que se instrumenta mediante una ampliación del capital de la sociedad existente. El inversor aporta un capital y se convierte en socio (sociedad limitada) o accionista (sociedad anónima). El retorno de la inversión, podrá producirse a través de la distribución de dividendos, en función de las cláusulas pactadas y del resultado obtenido por la empresa, y / o también con la posterior recompra de las acciones o participaciones, por parte de la sociedad.

En el método de mercado, se oferta un proyecto tipo préstamo, con un importe, plazo y tipo de interés predeterminado; o bien un proyecto tipo participación, con un importe y porcentaje de capital determinado. Cuando el importe acumulado de las solicitudes de inversión alcanza el importe solicitado por el promotor, se cierra la oferta aunque todavía no se haya agotado el periodo de solicitud. En el método de subasta, para un caso de proyecto tipo préstamo, se inicia la oferta con un importe y plazo predeterminados pero el inversor es quien decide la cantidad y el tipo de interés al que quiere prestar. Se realiza a modo de subasta, por lo que, cuando se acabe el periodo de subasta, son los inversores que hayan solicitado un menor tipo de interés, los que participarán en el proyecto de inversión. De forma análoga, en el caso de los proyectos tipo participación, se inicia la etapa de recolección con un importe y un capital predeterminado, pero el inversor puede sugerir invertir un importe con un porcentaje de capital distinto. Finalizado el periodo de subasta, los inversores que han solicitado un porcentaje menor del capital, serán los que accedan al proyecto de inversión.

Nos referimos a los proyectos de inversión cuyo objetivo redunda en el beneficio del medio ambiente o del bienestar social, empleando técnicas sostenibles.

La legislación contempla dos tipos de inversores: acreditado y no acreditado. Un inversor acreditado, es aquel con conocimientos y experiencia previa en productos de inversión, con disponibilidad económica y que asume plenamente el riesgo financiero asociado a la inversión. Por todo ello, no tienen limitación en cuanto al importe que pueden invertir en las plataformas. Para ser inversor acreditado, deberás solicitarlo expresamente a la PFP, y te indicarán la documentación a aportar y el cuestionario que debes cumplimentar. Por exclusión, el resto de los inversores, son considerados no acreditados. La normativa establece unos límites de inversión máximos de 3.000€ por proyecto y 10.000€ anuales.

El índice de éxito, indica la probabilidad de que la recaudación para un proyecto, se complete dentro del periodo de tiempo marcado en la oferta. El resultado del índice de éxito se obtiene mediante un algoritmo propio de Invermercado. El índice de éxito, no tiene ninguna vinculación con la consecución de los objetivos del promotor del proyecto, ni con una garantía de seguridad en el retorno de la inversión.

Te indicamos que un proyecto tiene incentivo fiscal, si es susceptible de desgravar impuestos en la declaración de la renta. Por lo general, tienen incentivo fiscal, las inversiones de tipo participación, en empresas de reciente creación y con un capital inferior a los 400.000€ previo a la ampliación de capital. En este listado de pregunta frecuentes encontrarás información más detallada.

El capital hace referencia al porcentaje de las acciones o participaciones que, una vez efecutada la ampliación de capital, se asignará al total de los inversores que han participado en la ronda de inversión. Este porcentaje, se distribuirá de forma proporcional a cada inversor individual, en función del importe aportado a la ronda de inversión. Podemos distinguir principalmente dos tipos de participaciones o acciones. Aquellas que poseen derecho de voto en la junta de socios o junta de accionistas, y aquellas que no disponen de derecho de voto. Las participaciones sin derecho de voto, tienen preferencia de cobro de dividendo, frente a las participaciones con derecho de voto.

Quiere decir que los inversores que participarán en la inversión tienen el derecho a recibir un dividendo sobre los beneficios generados por la empresa. El porcentaje de este dividendo se indica en la oferta del proyecto, y se pacta en las cláusulas de los estatutos. Si por algún motivo, existiendo beneficios distribuibles, no se realiza el reparto de dividendo, se acumula el derecho para el año próximo. De forma general, el dividendo asegurado va ligado a participaciones o acciones sin derecho de voto, y tienen derecho preferente en el cobro de dividendos, frente a las participaciones con voto.

Sucede cuando se solicitan garantías personales (avales solidarios) a los directivos o socios y accionistas principales para proporcionar mayor seguridad a los inversores. O bien, cuando una sociedad de garantía recíproca está respaldando el proyecto. Estas garantías adicionales, implican una mayor posibilidad de recuperar el capital invertido, en caso de fallo de la empresa.

Un préstamo puede suscribirse entre los inversores y el promotor, en documento privado, o bien, en documento elevado a público ante Notario. La formalización ante notario de un crédito permite iniciar la ejecución de forma directa por vía judicial del mismo en caso de impago, lo que permite agilizar y acortar en el tiempo el proceso judicial de reclamación. Cabe aclarar aquí, que el registro ante notario, no implica la recuperación del total del capital invertido en caso de impago.

En algunos casos, el promotor puede decidir permanecer anónimo, en el periodo que dure la ronda de financiación. Posteriormente, una vez finalizada la ronda, y previo a la firma de documentos, la plataforma dará a conocer a los inversores los datos identificativos del promotor.

La normativa no establece un periodo marcado para la ronda de financiación. Si bien, la mayoría de promotores y plataformas establecen un periodo de entre 15 y 45 días para la consecución de la ronda de financiación. Según la evolución de la recaudación, el promotor y plataforma, pueden decidir prorrogar el plazo de la ronda de financiación.

Sí, en algunos casos se puede permitir la sobrefinanciación. Por normativa, esta sobrefinanciación no podrá superar el 125% del importe original solicitado. En el caso proyectos de tipo participación, llevará implícito un aumento del capital ofrecido a los inversores.

Si, en algunos casos al finalizar la ronda de inversión, si el importe recaudado alcanza el 80% o 90%, la propia plataforma puede decidir participar en el proyecto (con un máximo del 10%), o bien el promotor puede obtener recursos adicionales (como por ejemplo un préstamo bancario) para alcanzar el 100%.

Tal y como se define en el Artículo 46, de la Ley 5-2015 de Fomento de la financiación empresarial: Son plataformas de financiación participativa (PFP) las empresas autorizadas cuya actividad consiste en poner en contacto, de manera profesional y a través de páginas web u otros medios electrónicos, a una pluralidad de personas físicas o jurídicas que ofrecen financiación a cambio de un rendimiento dinerario, denominados inversores, con personas físicas o jurídicas que solicitan financiación en nombre propio para destinarlo a un proyecto de financiación participativa, denominados promotores. No tendrán la consideración de plataformas de financiación participativa las empresas que desarrollen la actividad prevista en el apartado anterior cuando la financiación captada por los promotores sea exclusivamente a través de: a) Donaciones. b) Venta de bienes y servicios. c) Préstamos sin intereses.

De forma general, el proceso para invertir en un proyecto es: Registro y aportación de documentación identificativa en una PFP. Aceptación de las condiciones de la plataforma, y otorgación de poder a la plataforma, para actuar en tu nombre en las gestiones administrativas y notariales. Realización de un depósito, que queda salvaguardado por una entidad de pago, contra el cuál se irán deduciendo tus aportaciones a proyectos, las comisiones aplicadas por la plataforma y se ingresarán los rendimientos obtenidos. Selección de la oferta de inversión, y del importe a invertir. Se produce una retención de ese importe, a la espera de la finalización de la ronda de inversión. Finalizada con éxito la ronda de financiación, tendrás unos días para revisar y firmar la documentación asociada al proyecto, y confirmar tu participación. Se procede a la retirada del importe, la formalización de la inversión y la entrega de documentación al inversor.

En el caso de un proyecto tipo préstamo se te facilitará el contrato de préstamo que contendrá todas las cláusulas del mismo. Con la liquidación de cada cuota, recibirás el detalle correspondiente a la misma, indicando entre otros el capital, intereses y retenciones practicadas. En el caso de un proyecto de tipo participación, se te facilitarán los estatutos de la sociedad y, según proceda, la documentación del pacto de sindicación de voto, documento del acuerdo privado que se haya alcanzado entre los inversores y la sociedad, y documentación de la ampliación de capital realizada. Por último, te facilitarán el certificado de participaciones, documento de carácter informativo.

Para un buen funcionamiento, y otorgar mayores garantías y seguridad a los proyectos financiados a través del Crowdfunding, todas las solicitudes de financiación que reciben las PFP deben pasar un proceso para su aprobación, y poder iniciar su ronda de inversión. El promotor deberá aportar documentación suficiente para acreditar, entre otros, la existencia de la sociedad, su situación financiera actual, y su plan de negocios. Además, se contrasta los datos con fuentes externas de información, como ASNEF, RAI, BORME, Registro Mercantil y si hay existencia de incidencias judiciales, u obligaciones fiscales o con la seguridad social. Cabe destacar, que este proceso de selección y aprobación no exime del riesgo financiero, existente en cualquier producto de inversión.

Es un título que representa la propiedad de una parte de esa empresa. Se utiliza el término participación, en una empresa de tipo S.L., y el término acción, en una empresa de tipo S.A.. Disponer de participaciones o acciones, otorga poderes económicos, políticos y de información, a su propietario. Podemos encontrar diversas clases de participaciones, que gozan de alguno o todos estos derechos. De forma general, el tipo de participación o acción que ofrecen los promotores, carecen de derecho político (no pueden votar directamente en la junta, el voto se delega a un inversor de referencia), pero gozan de un privilegio económico, al disponer de un dividendo preferente, cuando se produzcan beneficios en la empresa.

Las participaciones pueden venderse y comprarse libremente; sin embargo, la legislación y los estatutos, prevén un derecho preferencial de compra por parte de la empresa y de sus socios fundadores. Los estatutos sociales, o el pacto privado de inversores, pueden prever clausulas adicionales, para regular la compraventa de participaciones.

Podemos tener una cláusula que contemple la posibilidad de que la empresa ofrezca a sus socios un muy buen precio a cambio del derecho a recomprar la participación sin derecho a negativa. Las cláusulas de arrastre o “drag-along” sirven en la situación en que un tercero ofrece adquirir un número de acciones o participaciones superior al ostentado por el socio que recibe la oferta, que suele ser el mayoritario. Normalmente se pretenderá adquirir el 100% de las acciones. En esta situación, el socio que ha recibido la oferta la tiene posibilidad de obligar a los restantes socios minoritarios a que transmitan las acciones o participaciones de las que son titulares. Las cláusulas de acompañamiento o “tag-along” dan protección al socio minorista. Afectan en la situación en que uno o varios socios, que suelen ser los mayoritarios, reciben una oferta de adquisición de sus acciones o participaciones por parte de un tercero. A través de esta cláusula, los socios que no han recibido dicha oferta pueden adherirse a la transmisión, en las mismas condiciones ofrecidas por el tercero. La situación en la que puede aplicar la cláusula de rescate o enriquecimiento injusto, es cuando el socio entrante se desprenda de forma muy reciente a su entrada de las acciones o participaciones sociales adquiridas, a un precio superior al de adquisición. La finalidad que puede satisfacer este tipo de cláusulas es proteger al socio inversor una vez sale de la sociedad, asegurándose que el comprador le compense con un porcentaje adicional en caso de que este adquirente desinvierta en un período de tiempo corto.

os beneficios los recibes en concepto de dividendos y tributan de manera distinta dependiendo de si eres persona física o persona jurídica. En el caso de ser una persona física, se tributa por los dividendos recibidos como rendimientos del capital mobiliario en la base imponible de ahorro del IRPF según la escala establecida por Hacienda. Los dividendos estarán sujetos a una retención del 19% (pago a cuenta del IRPF).

En los proyectos de tipo participación, puedes obtener desgravaciones fiscales, si la empresa cumple las siguientes condiciones: Empresa en forma de S.A., S.L., S.A.L., S.L.L. Domicilio social y fiscal en España. Desarrollar actividad económica, es decir, no ser un vehículo de inversión. Constituida en los últimos 3 años. Inversión fruto de una ampliación de capital Sociedad no cotizada. Fondos Propios inferiores a 400.000 Euros, antes de la ampliación de capital. Puedes deducirte hasta un 20% de tu inversión en el IRPF, pudiendo llegar a deducir hasta 10.000 € al año de la cuota íntegra estatal del IRPF. Adicionalmente, según tu comunidad de residencia, puedes deducir el tramo autonómico, con una deducción adicional de entre 600€ y 6000€.

Tendrá la consideración de rendimiento de capital mobiliario. La PFP se encargará de realizar las retenciones y liquidarlas a la Agencia Tributaria. De forma anual te enviarán un documento con la información de las retenciones practicadas, de utilidad para realizar la declaración de IRPF. Adicionalmente, existe la posibilidad de compensar las pérdidas incurridas con respecto al principal de los créditos. Pueden ser utilizadas para compensar otros rendimientos del capital mobiliario generados en el año en el que se realiza la pérdida o en cualquiera de los 4 años siguientes.

La plataforma actuará como intermediaria para intentar recuperar el importe debido.El proceso puede tener varias etapas, y de forma general es como sigue: Primeramente, se reclama extrajudicialmente al prestatario, otorgando un periodo de tiempo para que satisfaga el pago voluntariamente. Si no se realiza el pago, se procede entonces a reclamar la totalidad del préstamo (capital e intereses), e iniciará los trámites para recuperar la cantidad debida reclamando judicialmente al prestatario y a sus fiadores si los hubiere ante la Agencia de Cobro de Impagados. Algunas plataformas pueden prever la posibilidad de vender el préstamo impagado a una empresa especializada en la compra y reclamación de este tipo de créditos.